Un nuevo Parlamento con amplio control del chavismo se instaló este martes en Venezuela tras unas elecciones boicoteadas por la oposición liderada por Juan Guaidó, que con respaldo internacional intentará mantener un congreso paralelo. 

Los diputados del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y sus aliados -que ocuparán 256 de los 277 escaños de la unicameral Asamblea Nacional- ingresaron al Palacio Federal Legislativo alzando retratos del prócer Simón Bolívar y del fallecido presidente Hugo Chávez, que fueron colocados en el salón de sesiones.

Con fuerte presencia policial, las calles cercanas a la sede legislativa estaban cerradas, sin acceso al público, así como las estaciones de metro aledañas, constataron periodistas de la AFP.

Un grupo de seguidores del chavismo ocupaba una galería improvisada a las afueras del hemiciclo.

“Empieza un nuevo ciclo en la historia de Venezuela, empieza una nueva etapa”, dijo el lunes el presidente socialista Nicolás Maduro, que recupera el control de este poder público tras cinco años en manos de la oposición.

Las elecciones del 6 de diciembre en las que el chavismo recuperó el control del Parlamento fueron tildadas de “fraude” por el grueso de la oposición, encabezada por Guaidó, que como jefe parlamentario reclamó en enero de 2019 la presidencia encargada de Venezuela con reconocimiento de medio centenar de países, entre ellos Estados Unidos.

La legislativas de diciembre -que registraron una abstención que rozó el 70% en medio de llamados de Guaidó y sus aliados a no participar- tampoco fueron reconocidas por Washington y la Unión Europea, al considerar que no ofrecían garantías suficientes para la participación de la oposición.

Cuestionamientos al margen, de facto, el acto de instalación del ciclo legislativo 2021-2026 pondrá fin al quinquenio de mando opositor, tras su arrollador triunfo en las elecciones de 2015.