California * AP Centenares de integrantes de patrullas civiles que vigilan la frontera para impedir la entrada de indocumentados o de narcóticos son desempleados o subempleados que estuvieron antes en las Fuerzas Armadas.
Estos civiles, acusan a los mexicanos de quitarles los empleos a los estadounidenses, de congestionar hospitales y escuelas, y de poner en peligro la existencia del inglés como el principal idioma de Estados Unidos.
Las patrullas civiles han fracasado en meses recientes en cumplir su propósito, el de reducir el flujo de indocumentados.











