Petróleos Mexicanos (Pemex) adelantó que cerrará 2022 con una plataforma de producción de petróleo crudo de un millón 800 mil barriles diarios, 99 mil barriles diarios más en relación con el volumen que tomó esta administración en 2019.
Sin embargo, este volumen es menor en 27 mil barriles diarios al comprometido para este mismo año en información entregada a inversionistas apenas hace unos días en su presentación correspondiente en octubre de este año -un millón 827 mil barriles diarios como promedio anual.
El director de la petrolera estatal, Octavio Romero Oropeza, adelantó durante su comparecencia en la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, que una tendencia similar se verá en producción de gas que alcanza cuatro mil dos millones de pies cúbicos como promedio anual del presente ejercicio, a diferencia de los tres mil 768 millones de pies cúbicos observados en 2019.
Esto ha permitido, añadió el funcionario, que Pemex siga aportando con la mayor contribución de la producción nacional de hidrocarburos.
Romero Oropeza señaló que con los nuevos campos que la empresa ha estado desarrollando como Quesqui, Ixachi y Tupilco Profundo, “ha logrado seis veces más que toda la producción obtenida a través de 109 contratos con privados en la mitad del tiempo”.
Incluso aludió que la producción de los privados en los siete años de operación “muestra desfasamiento de casi 146 mil barriles diarios, respecto a su programa original”.
Explicó ante legisladores de las diferentes fracciones parlamentarias, que el tiempo de inicio de producción de los principales campos a partir de su descubrimiento se redujo de ocho a un año.
Romero Oropeza sostuvo que los costos de producción de la petrolera se han elevado de 14.85 a 18.38 dólares por barril de petróleo crudo equivalente, debido al mayor pago de derechos conforme a lo que estipula la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos, sobre todo en escenarios de precios altos.











