A unas horas del Día Internacional de la Mujer, el Congreso de Nuevo León aprobó, con 30 votos a favor, ocho en contra y dos abstenciones, una reforma al artículo primero de la Constitución del Estado, promovida por el Partido Acción Nacional (PAN) hace más de cuatro años, que “garantiza el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural”.
Colectivos que rechazan la reforma advirtieron que es inconstitucional, ya que la iniciativa, aprobada en primera vuelta el 28 de mayo de 2014, debió ser archivada por la Oficialía Mayor del Congreso, al no haber sido tocada en un periodo de seis meses. Advirtieron que promoverán una acción de inconstitucionalidad.
Jennifer Aguayo, líder del Movimiento por la Igualdad de Nuevo León, señaló que al criminalizar el aborto, activistas provida como la ex diputada panista Carolina Garza, quien hace años defendió al padre Marcial Maciel, están promoviendo “fábricas” de niños para pederastas.
Durante la sesión, que se prolongó por más de cuatro horas, hubo intercambio de porras y consignas entre los grupos denominados provida y quienes defienden el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo.
En reiteradas ocasiones el presidente de la 75 Legislatura, el priista Marco Antonio González, amagó con suspender los trabajos legislativos o desalojar a quienes no mantuvieran el orden, ya que mujeres a favor de la interrupción del embarazo interrumpían a los oradores panistas, a quienes llamaban “hipócrita” o “asesino”.
La diputada de Morena Celia Alonso, quien votó y habló a favor de la reforma, causó hilaridad durante su intervención en la tribuna al señalar que hay muchos métodos para evitar un embarazo como el condón, «pero hay quienes no lo usan porque dicen que se siente más rico”.











