Percepción

Percepción

En teoría, la democracia es un sistema que garantiza la organización de un grupo de individuos, en el que el poder no radica en una sola persona, sino que se distribuye entre todos los ciudadanos, por lo cual la toma de decisiones corre a cargo de una mayoría, es decir tampoco de la totalidad del conjunto. Es por lo anterior que en esos grupos hay también minorías, las que sin embargo deben estar representadas.

Nadie queda afuera, ni sus intereses, en esos grupos organizados. Así funciona la democracia, que además tiene representantes que se deben a la voluntad de una mayoría que los ha elegido. No hay hasta ahora mejor forma de organizarse que la democracia, pues no solo garantiza una cierta representatividad a la diversa colectividad, sino que contempla los mecanismos para su periódica renovación.

De acuerdo con su definición, es un sistema político que defiende la soberanía del pueblo y su derecho de elegir y controlar a sus gobernantes, lo cual no siempre resulta del todo cierto, sin embargo es el producto de la cultura occidental que se ha vendido incluso a las culturas que nunca tuvieron vocación democrática.

El voto es la herramienta fundamental que tiene la democracia, sin embargo una de las indiscutibles tiranías del mundo actual como es Corea del Norte, realiza votaciones para conformar una supuesta Asamblea Suprema del Pueblo. Es así que el voto no hace democracia, pues lo mismo existe en Cuba o en Siria.

Directa, representativa, mixta, parcial, constitucional o de cualquier tipo, la democracia tiene una imagen exterior. Por eso es objeto de escrutinio y de evaluación. En términos de opinión, algunos medios de comunicación indican que alrededor de la mitad de los países del mundo tienen gobiernos que pueden calificarse democráticos, pero las “democracias plenas” únicamente serían 28.

Casi el doble de esa cifra, 54 países en total, constituyen a partir del puesto 29 las “democracias imperfectas”, por falta de participación ciudadana y cultura política.

Según el informe de The Freedom House, publicado por el periódico The Economist, una democracia imperfecta es en cualquier caso mejor que la ausencia total de democracia.

De los 85 Estados restantes, 30 se consideran “regímenes híbridos” mientras que 55 son “autoritarios”.

El grupo de las 28 “democracias plenas” está formado por los países más desarrollados. Son parte de ese primer grupo dos naciones latinoamericanas, Costa Rica y Uruguay.

Afirma que las cifras del informe reflejan que la democracia en el mundo ha detenido su avance, después de haber tenido una expansión notoria desde la década del 70 y especialmente luego del colapso del comunismo.

De acuerdo con el Banco Mundial, la proporción de países gobernados por regímenes democráticos pasó de 28% en 1974 a 61% en 1998. Entre los factores que ocasionaron el fenómeno está la caída del bloque soviético y la sustitución de dictaduras militares por gobiernos democráticos, especialmente en América Latina.

En cuanto al país, en los últimos años ha crecido la percepción de que es una democracia. En febrero de 2000, resultados de un análisis indicaban que el 41% de la población consideraba que México es en verdad una democracia. La proporción creció después de las elecciones presidenciales, lo que se explica por el impacto que tuvo el cambio de partido en el poder.

Esa exploración mostraba que todavía un 36% de personas consideraban que este país no es una democracia y que un 13% de individuos no tienen una postura clara frente a este tema, es decir, no saben si existe o no un régimen democrático en México.

En el Día Internacional de la Democracia, vale citar al secretario general de las Naciones Unidas, quien sostiene que ésta ayuda a representar los distintos intereses de la población, incluidos los grupos más vulnerables.