Las personas superdotadas, que representan 3.0 por ciento de la población en el país, también enfrentan discriminación; además son poco visibles y son necesarias políticas públicas que mejoren sus condiciones educativas y de acceso al conocimiento.
El director del departamento de psicología e investigación del Centro de Atención al Talento (Cedat), Andrew Almazán, consideró que ha habido cierto estancamiento en el reconocimiento a las personas superdotadas, aunque a finales de 2017 ya se había aprobado una reforma a la Ley Federal de Educación en la Cámara de Diputados.
La modificación buscaba conseguir que el criterio oficial para ser considerado como superdotado era tener un IQ de 130 puntos o más, criterio universal de la Organización Mundial de la Salud y el cual ya había sido publicado en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, el reconocimiento permitiría que un superdotado mexicano fuera equiparado de la misma manera con uno de otros países.
Explicó que reconocer a este segmento, que representa 3.0 por ciento de la población en el país, permitiría el desarrollo de leyes contra la discriminación, lo que significaría que si a los niños superdotados se les niega el acceso a un museo o un libro de grados considerados como más avanzados, se pueda recurrir a la legislación contra la discriminación.
Las escuelas tendrían que ser más cautelosas con la manera de generar diagnósticos o limitar el acceso al conocimiento, lo que fomentaría además referirlos a instituciones especializadas.
“Son la misma proporción de los niños que tienen discapacidad en México, solo que el mito es que como se considera que son más inteligentes tienen más ventaja, pero no, el sistema no está hecho para ellos”.
Almazán estimó que debe haber un millón de personas superdotadas en el país, de las cuales 5.0 por ciento ya han sido detectadas.
Andrew es licenciado en psicología, médico cirujano por la Universidad Panamericana, cuenta con cinco maestrías, una de ellas en la Universidad de Yale, otra en Harvard, una más en Connecticut con especialización en educación a superdotados, y un doctorado en innovación educativa en el Tecnológico de Monterrey.
Agregó que la organización que busca la retención del talento en el país ha realizado ya cuatro congresos internacionales de sobredotación, y en el mundo México ya es reconocido como un país que cuenta con esos talentos.











