Miles de manifestantes salieron a las calles de París, pese a las prohibición de movilizaciones que se ordenaron en varias ciudades francesas tras un fin de semana de enfrentamientos y saqueos generalizados. Las protestas se repiten también en Madrid y se han extendido a Viena.
Los organizadores de la protesta en París dijeron que un tribunal administrativo de la ciudad revocó una prohibición emitida por la policía. La prefectura de policía parisina indicó previamente que la prohibición era necesaria ante el riesgo de violencia callejera después de que grupos de jóvenes encapuchados se enfrentaran a las fuerzas policiales, saquearan tiendas e incendiaran autos durante el fin de semana.
Hasta el momento no se ha hecho pública la decisión del tribunal de París. Los manifestantes, incluidos muchos jóvenes, se reunieron pacíficamente y corearon consignas en la parte sureste de la ciudad luz, en medio de una fuerte presencia policial.
"No necesitamos gas lacrimógeno para que nuestro futuro se vea sombrío", decía una pancarta desplegada por los manifestantes.
Los organizadores firmaron un documento policial en el que se establecía que la protesta permanecería estática debido al riesgo de violencia.
Madrid
En Madrid, la capital española, miles de personas tiñeron de verde con sus camisetas las calles, en el séptimo día de huelga indefinida de docentes en protesta por la mejora del sistema educativo público en la región.
En un ambiente distendido, la marea de camisetas verdes con el lema "Escuela pública de todos, para todos" recorrió el centro de Madrid.
Viena
En Viena, decenas de miles de estudiantes salieron a las calles para protestar contra recortes de empleos y servicios universitarios que se prevén en los próximos años debido al limitado presupuesto estatal destinado al sector.
"No cuts" (No a los recortes), "Nuestra educación, nuestro futuro", "El futuro necesita educación" o "El arte es el sistema nervioso de la sociedad", se leía en las pancartas enarboladas por los cerca de 30 mil universitarios.












