El fiscal general de la República Alejandro Gertz Manero acusó que heredó una institución -antes PGR-, en “anarquía administrativa”, que encubría delitos y con un “rezago injustificado” de más de 300 mil investigaciones y un descontrol del gasto corriente y en el uso y estado de la flota aérea y terrestre.
Tras estar tres meses fuera de la escena pública, Gertz Manero reapareció este lunes para dar un informe sobre los primeros cien días de su gestión; en diciembre fue nombrado fiscal por el Senado de la República.
En la sede de la FGR, el funcionario aseguró que había un desorden en las denuncias o querellas que se presentaban, ya que cada unidad recibía los casos que quería o le convenía, sin orden, ni verificación.
Según los resultados de su diagnóstico, las sentencias definitivas obtenidas por el Ministerio Público Federal no alcanzaban más del 5% del volumen total de los asuntos tramitados.
Además, expuso el fiscal, no había ningún sistema efectivo para comprobar el cumplimiento de mandamientos judiciales y peritajes.












