El secretario de Educación Pública, Otto Granados Roldán, pidió reflexionar sobre los beneficios que brindó la reforma educativa y sobre cuál será el futuro de la educación en los próximos años.
Al encabezar su cuarta y última Reunión Nacional Plenaria Ordinaria con el Consejo Nacional de Autoridades Educativas y a dos días de abandonar el cargo, cuestionó a los representantes de los diferentes estados de la educación en México.
“Dónde estará el dilema de los próximos años, ¿vamos a privilegiar los valores éticos de una educación de calidad para nuestros niños o vamos a privilegiar los intereses políticos?”, cuestionó el titular de la SEP.
Indicó que en su opinión y la de diferentes órganos evaluadores internos y externos, la reforma educativa privilegió los méritos de poner por encima de los intereses y sin temor el derecho a una educación de calidad.
“Colocar muy por encima del papel o de la objeción de las autoridades educativas federales, estatales, de los sindicatos, de las sectas académicas, de las agrupaciones privadas el valor superior que representa el interés de los niños para brindarles mejores armas para la vida”, indicó.
Recordó que la reforma educativa nació entre los años 2012 y 2013 para “romper con el estancamiento en el procesamiento de reformas estructurales”.
Recalcó que entre sus mayores atribuciones obtuvo la recuperación de la rectoría del Estado; el derecho a una educación de calidad; y una evaluación docente y de aprendizaje.
A ello se sumaron cambios a la Ley General de Educación, una reforma a la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, así como la nueva Ley General del Servicio Profesional Docente.
“Gracias a la reforma educativa, hoy 202 mil maestros han obtenido su plaza por las vías legales basadas en el mérito, la competencia y en el esfuerzo”, resaltó.
Finalmente, comentó que en este sexenio los maestros no tuvieron que ofrecer retribuciones económicas al sindicato para obtener plazas, pues “se las ganaron a pulso”.












