El papa le advirtió a dos cercanos colaboradores, directivos de la fundación pontificia Scholas Occurrentes, que eviten “resbalar en el camino hacia la corrupción”, en un mensaje en el cual les ordenó que rechacen una donación millonaria del Gobierno argentino.
En el contenido de la carta, Francisco manifestó preocupación “como padre y hermano” sobre los manejos en ese organismo, una red mundial que vincula a escuelas de diversos país y promueve el desarrollo de los jóvenes a través de la tecnología, el deporte y las artes.
“Perdónenme si esto los ofende, pero es un resbalar suave y casi sin darse cuenta”, un resbalar que después “contagia”, que “se justifica” y finalmente se termina “peor que al principio”, indicó pontífice.
Se trata de un “camino resbaladizo y cómodo, que nosotros tendríamos las razones para justificar pero que mata”, agregó en el escrito que envió hace dos semanas y que en la postdata señaló: “No me gustó el 666”.
Se refería a la cifra millonaria que el gobierno del presidente argentino Mauricio Macri aprobó donar a Scholas con el decreto 711/16, publicado en Argentina el 30 de mayo de 2016. El papa no conocía esa cantidad, de la cual se enteró por la prensa.
Según revelaron varios funcionarios argentinos, fueron los mismos dirigentes de la fundación –José María Del Corral (presidente) y Enrique Palmeyro (secretario)- los que pidieron el apoyo económico y dieron el monto exacto de 16 millones 666 mil pesos argentinos (aproximadamente un millón de dólares). Ese dato no le gustó a Jorge Mario Bergoglio por terminar con ese 666, el signo de la bestia.
En la mencionada carta, el papa pidió a sus colaboradores rechazar el dinero. Ellos lo hicieron el pasado 9 de junio mediante una carta que después hicieron pública, pero toda la prensa argentina lo interpretó como un “desplante” de Francisco hacia Macri.
Problema diplomático
Con el mensaje publicado ahora se confirma que el rechazo no se debió a un problema diplomático o personal con el presidente, ni a la numerología del símbolo satánico, sino a la preocupación del líder católico por la transparencia en su obra.
“El gobierno argentino tiene que acudir a tantas necesidades del pueblo, que no tienen derecho a pedirle un centavo”, insistió Bergoglio en esa nota.
Agregó que para liberarse de este riesgo de la corrupción se necesitan “la austeridad, la pobreza, el trabajo noble”. Y los conminó: “Sean apóstoles de un mensaje y no empresarios de organizaciones internacionales”.











