Pide por víctimas de violencia

"Guanajuato * El Universal. El avión papal aterrizó la tarde de este viernes en el Aeropuerto Internacional de Guanajuato, al centro de México, con el Papa Benedicto XVI dentro, e inició así la primera visita del Pontífice a este país, la cual se extenderá hasta el lunes 26 de marzo.

Luego de un viaje de unas 14 horas y 10 mil 167 kilómetros y tras haber sobrevolado Italia, Francia, Reino Unido, Irlanda, Groenlandia, Canadá, Estados Unidos y México, al pie de la escalerilla esperaron al máximo exponente del catolicismo en el mundo el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, acompañado por su esposa Margarita Zavala.

Tras los saludos iniciales, el Papa Benedicto XVI y el presidente Calderón se colocaron en una zona especialmente adornada con alfombra roja, a unos metros de las autoridades políticas y religiosas saludando a su paso a niños indígenas provenientes de uno de los municipios más pobres de Guanajuato.

Inmediatamente después una banda interpretó los himnos nacionales de México y del Vaticano, luego ambos jefes de Estado tomaron la palabra para pronunciar sus respectivos discursos.

Durante el discurso del mandatario federal ante el sumo pontífice, dijo que su visita ""adquiere un enorme significado en horas aciagas, momentos en que nuestra patria atraviesa por situaciones difíciles y decisivas (...) Lo recibe Su Santidad un pueblo que ha sufrido mucho por diversas razones y pese a ello hace enormes esfuerzos por llevar alimento a la mesa de sus casas"".

""México ha sufrido la violencia descarnada del crimen. Pese a todo México está de pie"", afirmó el mandatario. ""Está de pie porque el mexicano es un pueblo fuerte"", reiteró.

En el encuentro donde se reunieron fieles, políticos, ministros, gobernadores y miembros de la Iglesia Católica, el Presidente destacó que ""al pueblo mexicano le regocija que haya aceptado la invitación, la cual le formulé durante mi visita de Estado al Vaticano"".

Calderón expuso que la presencia de Su Santidad es importante para el país, pues atraviesa por momentos difíciles causados por la violencia y por fenómenos naturales como los sismos y la sequía.

A pesar de todo, le dijo el mandatario, ""en México encontrará a un pueblo amoroso y hospitalario"".



Benedicto XVI

Posteriormente, en el primer mensaje ante el presidente Felipe Calderón, dijo que orará por las víctimas de la violencia y por aquellos que más lo necesitan.

""Señor Presidente, pediré al Señor y a la Virgen de Guadalupe por este pueblo, y rezaré por quienes más lo necesitan, por los que sufren de nuevas formas de violencia"", expresó el máximo representante de la Iglesia Católica, en un discurso pronunciado en el aeropuerto internacional de Silao, donde miles de personas, muchos de ellos, jóvenes llegados de todo el país, lo vitoreaban y lo recibían con pancartas y banderas con los colores amarillo y blanco del Estado Vaticano.

""Benedicto, hermano, ya eres mexicano"", gritó la gente justo en el momento en que el Papa se presentaba ante los miles de mexicanos que llegaron a la terminal aérea para recibirlo.

En su primera intervención, el presidente Calderón dijo con palpable emoción: ""Bienvenido a México, Su Santidad. Es una gran alegría recibirlo en tierra mexicana"".

El mandatario dijo también a Benedicto XVI que ""México se siente honrado por ser la primera nación de habla hispana que visita en el Continente"".

Tras el recibimiento, el Papa Benedicto XVI a bordo del famoso ""Papamóvil"" comenzó su recorrido de 38 kilómetros desde el aeropuerto de Silao hasta la ciudad de León, donde miles de personas lo esperaron desde la mañana de este viernes para saludarlo y expresarle muestras de solidaridad.

""Vengo como peregrino de la fe, de la esperanza y de la caridad, y deseo confirmar en la fe a los creyentes en Cristo, afianzarlos en ella y animarlos a revitalizarla con la Palabra de Dios, los sacramentos y la coherencia de vida"", dijo el Papa a su llegada a México, donde 78 mil voluntarios coadyuvan en la organización de recepción del Santo Padre.

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