Venezolanos que residen en el área metropolitana de Washington, pidieron al gobierno de Barack Obama centrar su atención en Venezuela y ejercer mayor presión para resolver una crisis que, dijeron, amenaza ya su subsistencia.
“El presidente Obama y este país tienen que ver más hacia el sur, ver lo que está pasando en Venezuela porque no tenemos mucho tiempo antes de que la situación empeore más”, urgió Ana Astrid Molina, desplegando una bandera para enfatizar su demanda.
Molina, quien reside desde hace más de dos décadas en el vecino estado de Maryland, estuvo entre los más de 100 venezolanos que se manifestaron este sábado frente a la Casa Blanca para denunciar la descomposición económica y política de su país.
“Lo que me trae hoy aquí es para levantar mi voz por quienes no pueden hacerlo en Venezuela, donde la libertad de expresión ya no existe”, indicó la mujer originaria de Caracas.
Molina, quien viajó por última vez a su país el año pasado, dijo que ha experimentado en carne propia algunas situaciones que decenas de hombre y mujeres denunciaron en pancartas y con consignas.
“Aun sin estar presa, cuando uno está allá, uno siente el miedo de hablar. Cuando vivía en mi país disfruté de una libertad no perfecta, pero la había, igual que la democracia, aunque el Gobierno no fuera perfecto; ahora todo está mal”, sostuvo.
Durante casi dos horas, más de un centenar de hombres, mujeres y niños marcharon frente a la Casa Blanca bajo la atenta mirada de decenas de agentes del Servicio Secreto y entre decenas de turistas congregados frente al inmueble.












