Al manifestar que “hay que ir al fondo”, el presidente Andrés Manuel López Obrador llamó a la Fiscalía General de la República (FGR) a que informe sobre los avances de las denuncias de espionaje a periodistas, defensores de derechos humanos y opositores por el programa de espionaje Pegasus en el sexenio pasado, pero también del suyo.
En conferencia de prensa, el jefe del Ejecutivo federal acusó que en sexenios pasados había funcionarios públicos, “que no servidores públicos” que se dedicaban al espionaje y vendían equipos al Gobierno Federal, pues aseguró que esto era un “negocio jugoso” y muy lucrativo.
“No tengo mucha información, solo que existen estas denuncias en la Fiscalía y para no especular, lo mejor sería pedir a la FGR de manera respetuosa que nos informe y se aclare.
“Lo que es un hecho, una realidad, pero se necesita probar es que en los gobiernos anteriores era una práctica común espiar a los opositores, a periodistas, y que estos equipos de espionaje los compraban gobiernos estatales”, dijo.
En Palacio Nacional, el mandatario federal afirmó que el espionaje era además un jugoso negocio porque a México venían empresas del exterior de algunos países especializados en el espionaje que no la inteligencia y se dedicaban a vender estos equipos y se llevaban muchas utilidades.
Además López Obrador reveló que sus hijos mayores sufrieron acoso por parte espías cuando eran menores de edad y vivían en Villahermosa, Tabasco.
Informó que su hijo Gonzalo López Beltrán le relató que cuando acudía a las “maquinitas” de videojuegos un hombre le regalaba dinero como medio para obtener información privada sobre la relación de su papá y su mamá Rocío Beltrán.
El presidente añadió que su hijo menor Jesús Ernesto también ha sufrido mucha discriminación y acoso.
Guardia Nacional
Al comparar con el caso el AIFA y el Tren Maya donde su gobierno enfrentó una lluvia de amparos, López Obrador aseguró no afecta la suspensión provisional otorgada por un juez para que la Guardia Nacional se adhiera a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
“Hay como 53 amparos, ya esto está como el Aeropuerto Felipe Ángeles o el Tren Maya, se atiende y no se suspende la actividad”, comentó.
Al ser cuestionado sobre que uso se le daría al dinero abandonado en bancos, el presidente Andrés Manuel López Obrador planteó que se destinaría a salud y a pensiones para los adultos mayores, además se podrían usar para los familiares de quienes fueron reprimidos y desaparecidos durante la política neoliberal.
Recordó que el jueves propuso, a razón de la minuta que se discutirán en el Senado, que es esos fondos destinados a seguridad, podrían usarse para la salud, apoyar a los adultos mayores, a las personas con discapacidad es otra cosa que podría también ayudar es fondos se utilizarán para reparar el daño que ocasionó la política neoliberal.












