Ante la crisis que atraviesa el sector por las restricciones a la actividad que provocó el Covid-19, la Secretaría de Turismo (Sectur) pidió a la iniciativa privada dejar de ver el turismo como fuente de ganancias desmesuradas.
En el pasado, la prioridad se definía por el rápido crecimiento, la mano de obra barata, la rentabilidad y, no en pocos casos, por ambiciones y ganancias desmesuradas, producto de un marcado mercantilismo, que en ocasiones fomentaron conductas de corrupción, dispendio y presunción, dijo Miguel Torruco, titular de la dependencia.
Desde su punto de vista, la marginación, pobreza y deterioro ambiental ocuparon el traspatio de políticas, planes, programas turísticos, inversiones y promoción de los destinos durante varios años.
“Dejamos de ver a la población local; la masividad del turismo; el deterioro del medio ambiente; el cambio en la fisonomía urbana; la transgresión de la vida cotidiana de los habitantes en los destinos; la pérdida de recursos naturales; y la importancia de las tradiciones, cultura e identidad de las poblaciones”, dijo Torruco en su participación en el evento organizado por el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) y la Universidad Anáhuac.
Agregó que el cierre de establecimientos, el despido de trabajadores, la cancelación de viajes, la restricción de eventos y el confinamiento nos hicieron voltear la mirada hacia una realidad oculta: un limitado sistema sanitario, trabajadores carentes de un sólido esquema de protección social, empresas sin reservas ni liquidez y falta de responsabilidad de turistas despreocupados por las aglomeraciones, entre otros aspectos.











