Piden investigar muerte de dos niñas en DIF

Las dos menores de edad fallecieron al caer a una fosa séptica. Cortesía
Las dos menores de edad fallecieron al caer a una fosa séptica. Cortesía

El Instituto para las Mujeres en la Migración (Imumi) expresó su “más profunda indignación” por la muerte de dos niñas de nacionalidad haitiana al interior del Centro de Asistencia Social de tránsito “Casa Pato”, administrado por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en Oaxaca y exigió a la Fiscalía General del Estado (FGEO), una “investigación exhaustiva, pronta y transparente”.

A través de un comunicado, dijo que las niñas en situación de movilidad humana son sujetas de derechos y el Estado mexicano tiene la obligación legal, moral e internacional de garantizar su vida, integridad y seguridad.

Señaló que este no es el primer caso en que una niña muere bajo custodia del Estado mexicano.

Caso similar

En mayo de 2019, una niña de origen guatemalteco murió bajo custodia del Instituto Nacional de Migración (INM), en la estación migratoria de la Ciudad de México “Las Agujas”, por negligencia médica del doctor de la estación migratoria.

Hasta la fecha, casi siete años después, la madre sigue sin recibir reparación integral del daño.

Las dos menores de edad fallecieron este martes al caer a una fosa séptica en las instalaciones de la Casa Hogar Patos, que es un centro de tránsito para personas migrantes y que depende del Sistema DIF Estatal; derivado de este hecho, dos personas fueron puestas a disposición del Ministerio Público (MP) para deslindar responsabilidades.

El instituto indicó que ese lugar que debía ser un refugio seguro para ellas y su madre se convirtió en el escenario de una tragedia prevenible.

“El hecho de que hayan caído en una cisterna sin restricción de acceso y sin la vigilancia adecuada, además de haber sido encontradas posteriormente al interior de una fosa séptica, no es un accidente: es una negligencia institucional y una omisión de cuidados”, sostuvo.

Indicó que las mujeres y las niñas haitianas que transitan por México enfrentan múltiples fronteras de exclusión, discriminación interseccional y racismo institucional.