Después de tener un diálogo con grandes productores del campo, el diputado federal de Morena, Carlos Javier Lamarque Cano, quien propuso que todos los campesinos del país paguen, a partir del 1 de enero, derechos por el uso del agua, se echó para atrás con su propuesta y pidió al Senado retirarla para no afectar a pequeños y medianos agricultores.
En conferencia de prensa, Lamarque Cano, acompañado de distintos legisladores de Morena, aceptó que el pasado jueves no tenía toda la información y por eso hizo la propuesta en conjunto con asesores de Hacienda, que al final fue aprobada en el dictamen de la Ley Federal de Derechos que aprobó la Comisión de Hacienda y el pleno de San Lázaro.
En la conferencia, el legislador de Morena informó que el retirar este pago de derechos por el uso del agua impactaría con 585 millones de pesos a la Ley de Ingresos del 2020 y adelantó que ya verán cómo se subsana este faltante en caso de que lo apruebe el Senado.
“Ante la polémica suscitada por la propuesta de la eliminación de la exención de pago de derechos por el consumo de agua concesionada y en cumplimiento de mi compromiso de revisar sus alcances productivos, técnicos y sociales; aclaro, preciso y expongo, de un lado los datos que sustentaron la propuesta y del otro mi respuesta, decisión y razones de las misma”, dijo el legislador de Morena.
“No es un nuevo impuesto. Sería la eliminación gradual a 10 años de una exención de pago de derecho por el uso de agua concesionada. El pago del derecho de concesión sería a partir de los excedentes que se generen después del consumo de 216 mil metros cúbicos trimestrales o 865 mil anuales. Y sólo por metro cubico excedido. Esa cantidad de agua alcanza para sembrar sin ningún cargo 86 has de trigo. Lo cual dejaría exentos a los medianos y pequeños productores. Como la eliminación sería gradual durante 10 años, el pago por hectárea regada con agua excedida en 2020 sería de 350 pesos”, describió.












