La operación Fraude Navideño 2 realizada hace 4 años en ciento ventidós ciudades del mundo, entre ellas cincuenta y cinco de México, cuyos resultados fueron dados a conocer en Estados Unidos, asciede a más de 80 millones de dólares –la primera arrojó un saldo de decomisos por 26 millones de dólares en 2009–, lo cual fue objeto del reconocimiento de ese país, en su momento.
El desempeño en el compromiso de combatir la piratería aquí, es ostensible, sin embargo hace apenas dos meses la Oficina de Comercio de Estados Unidos, en el informe que da a conocer cada año sobre este problema en el mundo, conocido como lista 301, una especie de lista negra, ha vuelto a inscribir a México.
Hay un país que se ha convertido en la capital universal de la piratería y, sin mencionarlo, todos saben de qué nación se trata. Fabrica todo tipo de imitación, copia o clon. Y no hay barreras ni puertos que no intente traspasar con la ayuda no de comerciantes, sino de traficantes para los que lo único importante son las ganancias fáciles, que así excluyen lo positivo y sano del comercio.
Si los mercados, incluido el de México, tomaran conciencia de la mala calidad de estos productos y de las pérdidas, y decidiera no comprar más piratería de ese país, la contribución a la sana competencia sería todavía mayor.
La operación Fraude Navideño 2, realizada en un período de seis semanas, incluyó redadas en tiendas, mercados callejeros y otros establecimientos informales conocidos por la venta de bienes de marcas fraudulentas.
La Oficina de Servicios Migratorios y Aduanales de Estados Unidos destacó que el éxito de ese año fue resultado de la estrecha colaboración con los gobiernos de México y Corea del Sur.
Por su parte, el Sistema de Administración Tributaria de este país indicó que el operativo evitó que mercancía ilegal llegara al mercado de menudeo en México, con lo cual se protege a los comercios legítimos.
Entre el 1 de noviembre y el 16 de diciembre de 2011, el gobierno de Estados Unidos confiscó artículos piratas incluidos juguetes, teléfonos celulares, cargadores, perfumes, carteras, programas de cómputo y películas, entre otros.
Por su parte, el Servicio de Administración Tributaria hizo 845 operaciones de inspección en los puertos de entrada a México, además de ejecutar 160 órdenes de cateo y decomisar 23.8 millones de piezas piratas. El valor estimado de las confiscaciones realizadas aquí ascendió a 7.1 millones de dólares.
Pero como de indicaba, hay un país que se ha convertido en la capital universal de la piratería y, sin mencionarlo, todos saben de qué nación se trata. Sin embargo la Oficina de Comercio evita señalar directamente al responsable de saturar todos los puertos del mundo con piratería y en cambio, ve más cómodo señalar a los destinatarios, no a quien fabrica clones y los disemina en todo el orbe.
En 2012, los gobiernos de Estados Unidos y México lanzaron la tercera operación conjunta desde 2009 para combatir la venta de productos fraudulentos en la época de compras navideñas.
La Oficina de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos dijo en un comunicado que la llamada “Operación Engaños Festivos” tuvo el objetivo de rastrear a quienes venden productos fraudulentos o pirateados en esta temporada. No a las factorías que saben en qué país están ubicadas.
Como parte de esa operación, tanto las autoridades de Estados Unidos como las de México vigilaron las actividades en tiendas y mercados de pulgas involucrados. Fue el tercer año consecutivo en que las autoridades de ambos países colaboraron en el combate a la piratería. De nuevo, los producto fasificados fueron perfumes, luces navideñas, dispositivos electrónicos, ropa y DVD.












