El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señaló que dentro del nuevo plan de estudios de la SEP para la educación preescolar, primaria y secundaria, no cuenta con un diagnóstico basado en evidencia ni una guía aterrizada para los docentes.
El instituto analizó el nuevo plan de estudio y encontró que la falta de claridad en los contenidos prioritarios y los retos que tendrá el personal directivo y docente de cada escuela para llevar el plan a la práctica en las aulas, podrían profundizar las brechas de desigualdad que se viven en el país.
Asimismo, indicó que el desarrollo de habilidades dependerá de los recursos y capacidades con los que cuente cada comunidad educativa.
Por ello, el IMCO dio algunos elementos del diseño y la implementación que resultan preocupantes:
- La documentación oficial que describe el nuevo plan de estudio es meramente narrativa y carece de una justificación basada en evidencia.
- El piloto empezará el 29 de octubre y no cuenta con fecha definida de término, lo que deja una ventana de tiempo ambigua sobre las acciones de los docentes de los centros educativos.
- No se define el proceso de implementación del plan de estudio posterior al pilotaje.
- Carece de lineamientos claros sobre las atribuciones que serán responsabilidad de la SEP y de las autoridades educativas estatales.
- Desdeña las evaluaciones estandarizadas. El nuevo plan de estudio pone en duda la pertinencia y la objetividad de las evaluaciones estandarizadas (como PISA y Planea) por considerar que ignoran el contexto que influye en las puntuaciones obtenidas. Por ello, presenta una alternativa denominada Evaluación Formativa, en la que las y los docentes decidirán cómo evaluar a sus estudiantes para acompañar su proceso educativo.












