El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2016 debe ser prudente, eficiente y de ser necesario realinear prioridades, a fin de mandar señales a los mercados de que en el país hay responsabilidad hacendaria, lo que dará mayor rendimiento en términos de crecimiento económico, señalaron senadores.
Los legisladores Ernesto Cordero Arroyo y Armando Ríos Piter mencionaron asimismo que antes de hablar del PEF se tiene que ver la Ley de Ingresos, así como los criterios generales de política económica que le dan forma al gasto del año próximo.
En entrevista, expusieron que en los últimos tres años se ha dado a la presente administración mayor capacidad de gasto, sin embargo, los efectos multiplicador, duradero e impulsor de la economía han sido casi nulos.
De acuerdo con Cordero Arroyo, “antes de repartirnos el pastel hay que ver primero si hay pastel” y de qué tamaño será; por lo que propuso ver cuál es la cotización de la mezcla mexicana de exportación, el tipo de cambio que prevalecerá el año próximo y la tasa de crecimiento económico.
De todas esas variables, explicó, depende cuántos ingresos vamos a tener, si habrá modificaciones fiscales el año que entra.
Urgió a revisar el tema del endeudamiento, si el gobierno continuará con esa política de sobreendeudamiento o jugará de manera más austera y a partir de ahí hablar del Presupuesto de Egresos de la Federación, de qué tamaño es, y cuáles son las prioridades del país.
Según el legislador del PAN, “el pastel del año próximo será más chiquito, no sé de qué sabor sea”, por lo que planteó que lo prudente y lo responsable es que el pastel de 2016 sea más pequeño que el de este año.











