Hoy 11 de julio se conmemora el Día Mundial de la Población. En esta ocasión se plantea el hecho de que el envejecimiento de la población mundial mide una mejora de la salud. El número de personas con 60 años o más en el mundo se ha duplicado desde 1980, y se prevé que alcance los 2000 millones de aquí a 2050.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía prevé para el año 2050 que el 27.7 por ciento de la población total en México será de 60 años y más. Como otros países, éste muestra un ritmo de crecimiento en disminución de forma paulatina, de tal forma que de 1970 a 1990 la tasa de crecimiento anual fue de 2.63 por ciento, mientras que en las dos últimas décadas disminuyó a 1.61.
De acuerdo con datos del último censo de población, aquí residen 112.3 millones de personas, lo que le sitúa como el onceavo más poblado. El Estudio Nacional de Salud y Envejecimiento en México indica que el país vive un declive acelerado y prematuro, ya que mientras en 2010 la población de 65 años y más representaba a 6.0 por ciento, para el próximo año será 15 por ciento. En tanto aquí se tardará 26 años en llegar a una tasa de envejecimiento de 15 por ciento, en otros países ese ritmo ha sido más lento.
Estados Unidos tardó 69 años en pasar de 6.0 a 15%, lo que se registró en 2013, mientras Francia, en 1980, lo hizo en 115 años, según ha expuesto la División de Economía de la Universidad de Texas.
Además, es prematuro, porque viene antes de que se desarrolle el país.
El hecho implica retos, pues se presenta con bajo nivel de desarrollo económico y social. Además, los ancianos actuales (que nacieron en la primera mitad del siglo pasado) son sobrevivientes de altos niveles de enfermedades infecciosas. Se afirma que ningún país o agencia puede atender de forma aislada el reto sumado del envejecimiento y la salud.
Según la tendencia, la población de 65 años y más aumentará sostenidamente. En 1930 representaba el 2.6 por ciento del total; en 1970 creció al 3.4 y en 1990 al 3.7. En 2010 se estimaba que en los próximos 15 años se alcanzaría el 11.7% y llegaría al 24.5% para el 2050, pero como se ve, las proyecciones han cambiado.
En los venideros cuarenta años, de acuerdo con el Programa de Atención al Envejecimiento de la Secretaría de Salud, el sector activo laboralmente crecerá con mayor rapidez que los estratos dependientes.
El Sistema de Seguridad Social, que incluye las pensiones, el seguro de desempleo y la protección de la familia en el ámbito de la seguridad; el modelo de asistencia, es decir, el sistema público financiado mediante impuestos; servicios privados, financiado mediante el usuario o su empresa; y el modelo de protección universal, destinado para todos los ciudadanos y de financiación mixto, todos, están relacionados con el hecho de que en el país se está experimentando ese declive por demás veloz con tasas más bajas de fertilidad y una mayor esperanza de vida.
Todo lo anterior plantea un problema a las instituciones de salud, que deberán continuar o modificar sus estrategias ante un fenómeno que tiene dos rostros.
El envejecimiento es un proceso individual y colectivo a la vez, en el sentido que se produce en la persona pero es condicionado por la sociedad, por la calidad de la vida y por los estilos de vida. El proceso se presenta como una realidad compleja y pluridimensional; implica factores biológicos, sociales y psicológicos que intervienen configurando tanto su forma como su contenido.
En el Día de la Población es pertinente reflexionar sobre este fenómeno que afectará al país y a quienes ahora viven una etapa productiva. En breve, cuando se hallen en el segmento de la población mayor, estarán lidiando con los dos desafíos mencionados: el aumento de la población en declive y la salud.












