Denver * AP. A medida que la gripe aviar salta de continente en continente en alas de las aves migratorias, una de las maravillas de la naturaleza se está convirtiendo en un fenómeno aterrador.
Científicos de diversos organismos oficiales siguen los desplazamientos de las grandes bandadas de aves en el norte del continente desde mediados del ano pasado, y recogen tanto aves vivas como miles de muestras de excrementos. Falta conocer los resultados de los análisis, pero hasta ahora no ha aparecido el virus que se difunde por Asia. El gran temor es que el virus sufra una mutación que lo vuelva contagioso y mortífero para el ser humano.











