La investigación que realizaban policías de la procuraduría capitalina para abatir los delitos en el Metro, evidenció la complicidad entre los grupos delictivos con elementos de la Policía Bancaria e Industrial que custodian las estaciones.
Operación encubierta
Agentes de la procuraduría acudieron a las instalaciones del Metro con órdenes de aprehensión, pero fueron descubiertos por los delincuentes, que solicitaron apoyo a los policías de seguridad. Estos impidieron que arrestaran a los líderes de las bandas, los obligaron a borrar las imágenes y los golpearon.
Orden
Este hecho fue denunciado ante el Ministerio Público, donde se asentó que tenían la instrucción de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, de realizar esta labor de manera encubierta para identificar a las bandas dedicadas al robo de carteras y celulares de los usuarios, así como al acoso sexual.












