Ante la suspensión de transporte público en el municipio de Tizayuca, derivado de la inseguridad que ha generado un grupo delictivo que pretende el cobro de piso, el Gobierno de Hidalgo inició una operación emergente de movilidad al poner en marcha 30 unidades conducidas por elementos policiacos.
La crisis de movilidad en esa demarcación, que se encuentra en la zona sur del estado, colindante con el Estado de México, inició desde hace varias semanas; sin embargo, el sábado pasado se recrudeció luego de que los transportistas comenzaran a recibir amenazas para cobro de derecho de piso.
En estos amagos, los delincuentes advirtieron que los concesionarios no realizaran ninguna manifestación o denuncia ya que atentaría contra ellos. La amenaza se cumplió y el martes asesinaron a un trabajador del volante.
Derivado de ello se realizó una nueva una suspensión del transporte que afectó las actividades escolares, por lo cual 143 planteles suspendieron sus clases presenciales. Sin embargo, por petición de la ciudadanía, el estado tomó el control del transporte a través de la Secretaría de Seguridad Pública.
La dependencia emitió un acuerdo publicado el viernes en el Periódico Oficial del Estado para esta operación temporal. Lo que se pretende es atender la seguridad de los conductores del transporte público y de los usuarios.
De esta manera, con el apoyo de la Secretaría de Seguridad se puso a disposición de la población 30 Urvan en ocho rutas, entre estas El Carmen, El Cid, Tepojaco, Lázaro Cárdenas, Pedregal, Huitzila, Hogares Unión y Héroes Tizayuca.
Personal de Seguridad Pública operará estas unidades para satisfacer las necesidades más apremiantes de movilidad y seguridad.
El costo para los usuarios es el ya establecido en el transporte convencional, con ello se atenderá el mantenimiento de las camionetas que va a proveer el gobierno estatal.
El acuerdo para esta operación es de 56 unidades que se sumarán de manera paulatina.











