Poniatowska y José Mujica rompen lealtad

Intelectuales y dirigentes de izquierda aseguran que el régimen de Ortega y Murillo ha violado los derechos humanos. Cortesía
Intelectuales y dirigentes de izquierda aseguran que el régimen de Ortega y Murillo ha violado los derechos humanos. Cortesía

El expresidente uruguayo José Mujica y la escritora y periodista mexicana, Elena Poniatowska, se sumaron a la ruptura de la lealtad incondicional de influyentes sectores de la izquierda de América con el Gobierno de Nicaragua.

Asimismo, exigieron al presidente nicaragüense, Daniel Ortega, y a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, cesar la represión contra los opositores y liberar a los presos políticos.

Mujica y Poniatowska su unieron con su firma a una declaración política que más de 140 intelectuales y dirigentes izquierdistas del continente americano emitieron con fecha 1 de julio de 2021.

El documento se dio a conocer para denunciar que Ortega se transformó “en un presidente autócrata y autoritario”.

Ortega es “capaz de reprimir sin piedad a su pueblo, junto con el cual no supo, no quiso o no pudo construir calidad de vida ni una institucionalidad democrática, transparente, que le permitiera realizar, en libertad, pacíficamente, su destino”, denunciaron los firmantes del documento, del que El Universal tiene copia.

A partir del estallido en abril de 2018 de masivas protestas antigubernamentales contra las políticas sociales del dúo presidencial, “se reprimieron a mansalva las protestas pacíficas (sobre todo las estudiantiles) que conmovían al país, en las que centenas de nicaragüenses murieron, otros fueron apresados y torturados, y miles debieron emprender el exilio”, recalcaron.

El texto completo de la declaración y la lista de personalidades que la rubricaron puede accederse en el enlace https://www.confidencial.com.ni/reporte-ciudadano/nicaragua-otro-zarpazo.

En 2021, y con el control que diseñaron desde 2018, Ortega y Murillo reforzaron su dominio sobre los poderes Ejecutivo, Judicial, Legislativo y Electoral, con aval del Ejército de Nicaragua y de la Policía Nacional, y cerraron espacios a la oposición y la prensa independiente.

Ortega y Murillo intensificaron desde 1 de junio anterior la represión política interna, lanzaron una cacería de opositores y enviaron ese mes a 21 a prisiones.

Ortega y Murillo rechazaron los cargos de represión y alegaron que los opositores se aliaron con Estados Unidos para conspirar y recurrir al terrorismo con fines para desestabilizar y ejecutar un golpe de Estado.

La pareja presidencial de Nicaragua y su aparato político -el oficialista y ex guerrillero Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN)- recibieron este año la ratificación de la reiterada solidaridad de los partidos comunistas, socialistas e izquierda de América Latina y el Caribe, incluido el gobernante Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), de México.

EU y la Unión Europea (UE) mantienen vigente una serie de acciones de represalia contra el régimen de Ortega y Murillo por violar los derechos humanos.