El kilo de tortilla se vendió hasta en 31 pesos en algunos estados del norte del país, no sólo debido a los mayores costos de los insumos, sino también por la extorsión de grupos delictivos contra los dueños de negocios, advirtió el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT).
El presidente del organismo, Homero López, expuso que la inseguridad y los cobros de derecho de piso de grupos criminales afectó a 30 % de las tortillerías del país, a las que se les pide aproximadamente 3 mil pesos semanales.
Explicó que aunque los precios del maíz y la harina se mantienen estables, los demás insumos se encarecen, como el papel grado alimenticio, el servicio de gas, los lubricantes y las refacciones, así como los fletes del grano, los salarios y, por si no fuera suficiente, hay pérdidas por fallas en la electricidad en 4 mil 800 tortillerías de 15 estados.
A finales del sexenio pasado, en 2018, las tortillerías vendían el kilo a un precio promedio de 14.33 pesos, pero ahora lo venden en 23.50, aunque en Baja California, Coahuila y Sonora llega a 30 y 31 pesos.












