Sarbagh, Irán * AP. Bajo una torrencial lluvia helada, los sobrevivientes sollozaban sobre cadáveres y escarbaban entre las ruinas en busca de sus familiares, después de que un poderoso terremoto derribó el martes poblados enteros en el centro de Irán y segó la vida de al menos 420 personas.
Se esperaba que el número de muertes se incrementara, pues los equipos de rescate aún no tienen un conteo final de los tres poblados más aislados de la región montanosa. Resultaron afectadas alrededor de 30 mil personas.











