La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) concluyó que las deficiencias en la atención médica brindada a una persona privada de la libertad con cáncer renal en el Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) 11 de Sonora y en el Hospital General de Especialidades de Hermosillo contribuyeron a su fallecimiento, por lo que exigió la reparación integral del daño a sus familiares.
En la Recomendación 25/2026, dirigida al Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social (OADPRS) y al IMSS-Bienestar, el organismo acreditó violaciones a los derechos humanos a la protección de la salud y a la vida del paciente.
El caso se originó el 1 de abril de 2024, cuando una persona solicitó la intervención de la CNDH al denunciar que el interno, diagnosticado con cáncer renal, no recibía los medicamentos necesarios para atender su padecimiento.
Omiten valoración
Tras investigar los hechos, la Comisión determinó que el personal médico del Cefereso 11 contaba con estudios clínicos del paciente, pero omitió realizar una valoración y seguimiento adecuados, además de no gestionar una revaloración especializada que permitiera definir con precisión el diagnóstico y tratamiento.
La Comisión Nacional señaló que la atención médica proporcionada en el centro penitenciario no cumplió con los estándares científicos y técnicos requeridos y vulneró los principios de disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad que integran el derecho a la salud.
Cuando el paciente fue trasladado al Hospital General de Especialidades de Hermosillo, estudios médicos confirmaron la presencia de una tumoración renal izquierda. Sin embargo, tampoco recibió un diagnóstico y tratamiento oportunos.
De acuerdo con la CNDH, estas omisiones favorecieron el agravamiento de la enfermedad y derivaron en el fallecimiento de la víctima.
Entre las medidas recomendadas, la Comisión solicitó que las víctimas indirectas tengan acceso a la reparación integral del daño y reciban atención psicológica o tanatológica.












