Por el cierre masivo de instituciones educativas, se prevé que 120 millones de niños en edad escolar en América Latina y el Caribe (ALyC) habrían perdido un año completo de educación presencial, estimó el Banco Mundial (BM).
En un nuevo reporte difundido este miércoles, indica que se han perdido en promedio 159 días lectivos de educación en las aulas, al final del año escolar 2020 en la región.
Los costos económicos a futuro por las pérdidas de aprendizaje podrían traducirse en ingresos futuros de hasta mil 700 millones de dólares, equivalente a 10 % de los ingresos totales, calculó.
Advirtió que con ello, uno de los impactos de esta crisis educativa sin precedente, es que aumente la pobreza de aprendizaje.
Para el BM, la “pobreza de aprendizaje” se define como el porcentaje de niños de 10 años incapaces de leer y comprender un relato simple.
Así, se estimó que dicha pobreza podría haber crecido más de 20 %, al pasar de 51 % a 62.5 %, lo que podría equivaler a 7.6 millones adicionales de niños y niñas en educación primaria “pobres de aprendizaje” en la región.











