El Partido de la Revolución Democrática (PRD) formalizó la repartición de su coordinación de diputados federales, misma que se rotará entre las corrientes cada año de los tres que durará la LXIV Legislatura. Asimismo, se anticipó que ese partido será oposición responsable pero marcará sus diferencias con el gobierno de Andrés Manuel López a Obrador.
La mini bancada de 21 diputados será la más pequeña en la historia del PRD, que a partir del 1 de septiembre será la sexta fuerza legislativa en San Lázaro.
El primer año legislativo tocará al diputado electo Ricardo Gallardo Cardona, ex edil de Soledad de Graciano, San Luis Potosí; y será vicecoordinadora la diputada electa Verónica Juárez Piña, quien al segundo año será la lideresa de la bancada, con la vicecoordinación de Mauricio Toledo. El tercer y último año de Legislatura será coordinador Héctor Serrano y su vicecoordinador será Raymundo García Gutiérrez.
El presidente nacional del PRD, Manuel Granados, defendió los perfiles de sus diputados electos; como el caso de Ricardo Gallardo, que fue señalado de presunta corrupción y nexos con delincuentes; y Mauricio Toledo, quien fue acusado de coacción a electores, reparto de tinacos y dádivas.
Aseveró que no hay causas penales abiertas ni en PGR, ni en la Fepade. “No hay ninguna situación jurídica pendiente que esté responsabilizando al diputado Gallardo”, indicó. En tanto que “lo otro también es un esquema de golpeteo político de campañas electorales”, sostuvo Granados.
Gallardo mismo se defendió y sostuvo que vivió un “acto sublime de redes sucias o campaña negra” para acusarlo por una fotografía que circula en redes en donde aparece portando un arma de grueso calibre y que, aseguró, fue tomada durante un acto del gobierno municipal que encabezó.
El virtual legislador aseguró que la bancada perredista “no será una fracción de ocurrencias… esperen de nosotros mucho trabajo”.











