Ángel Ávila Romero, dirigente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), aclaró que la alianza que se dialoga con el PAN y MC rumbo a las elecciones intermedias de 2021 está condicionada a, al menos, tres factores internos del partido del “sol azteca”.
La primera condición, dijo en entrevista para El Universal, es que el PRD debe pasar por su proceso de renovación de la dirigencia nacional, que en agosto pasará de la Dirección Nacional Extraordinaria (DNE) al formato de presidencia y secretaría general.
“La definición de las alianzas la va a tomar la próxima dirección del PRD, la nueva dirigencia estará tomando posesión por ahí de agosto o septiembre, y será esa nueva dirección quien defina o no el tema de las alianzas”, explicó.
El segundo factor sería que la alianza tendría que ser avalada por la militancia local del partido, es decir, que la dirección nacional del PRD que surja de la elección interna de agosto no tomará una determinación sin el acompañamiento de las dirigencias locales.
Ávila Romero aclaró que esa medida será con el fin “blindarse” contra lo que pasó en las elecciones federales de 2018, cuando en las boletas se tachó más al PAN que al PRD, generándole un porcentaje de votos muy bajo.
Por su parte, Clemente Castañeda Hoeflich, coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, agradeció la invitación del presidente de Acción Nacional (PAN), Marko Cortés, de ir en alianza a las elecciones intermedias de 2021, pero la rechazó pues “no es momento de hacer cálculos electorales” y eso, dijo, sería “caer en una trampa”.
“Hacemos un llamado respetuoso a todas las fuerzas políticas, en particular a las de oposición, a no caer en la trampa del presidente, quien ante la emergencia sanitaria y la crisis económica que vive el país, se ha dedicado a crear distractores y a polarizar al país”, aseguró en una carta que aclara los dichos del líder nacional panista.
En ese sentido, convocó a los partidos de la oposición a poner en agenda “lo urgente y sustantivo: la emergencia sanitaria” por el Covid-19, que conlleve la implementación de un plan de reactivación económica y un nuevo pacto de coordinación fiscal.











