Considerado el alimento principal de los mexicanos, pues 98.6 % de la población la incluye en su dieta, la tortilla de maíz continúa subiendo de precio y estableció una nueva alza récord en más de nueve años.
“Para nosotros si estamos bien en la economía se tiene que reflejar en el precio de la tortilla y en el salario mínimo”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador el 2 de julio.
Con un consumo per cápita de 75 kilogramos al año (de siete a 10 diarias), México es el mayor consumidor de tortillas en el mundo.
Cifras del Inegi señalan que en promedio, las tortillas de maíz subieron 13.5 % en la primera mitad de julio de este año frente a la misma quincena de 2020.
Se trata de la mayor carestía desde la segunda quincena de marzo de 2012, cuando se registró un incremento de 14.0 %, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor.
Además significa la cuarta quincena consecutiva en que el precio de las tortillas sube a tasa de doble dígito.
“Hay muchas formas de tener control (…); abrir la importación para que haya más competencia y que se tenga más maíz”, dijo hace tres semanas López Obrador sobre el alza en el precio de las tortillas.
México compró un récord de ocho millones 996 mil toneladas de maíz en la primera mitad del año, 16.4 % más que las siete millones 726 mil toneladas que el país adquirió en el mismo periodo de 2020, de acuerdo con información de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
Sin embargo, el costo de estas importaciones se disparó a dos mil 473 millones de dólares y significó un aumento de 83.5 %.
Hay un incremento en los costos de los granos en los mercados internacionales, debido a la sequía que amenaza con obstaculizar el desarrollo de cultivos en el Medio Oeste de Estados Unidos, mientras la demanda mundial se incrementa.
El contrato de maíz cerró este miércoles en 5.64 dólares por bushel en la Bolsa Mercantil de Chicago y llegó a cotizar en 7.72 unidades el 7 de mayo, un máximo desde marzo de 2013.
GCMA también relaciona el encarecimiento de las tortillas con la escasez de maíz por la menor superficie sembrada en algunos estados del país, como Sinaloa y Tamaulipas, por falta de agua en presas.












