Las muertes de tres menores de edad en hospitales del Sur del estado de Sinaloa, a causa de lesiones inferidas por golpes internos y externos en un lapso de cinco meses, implica una investigación profunda por autoridades judiciales para esclarecer el origen de las conductas de sus presuntos agresores.
Karina Millán Bueno, vicepresidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, dijo que en el caso más reciente, registrado el pasado fin de semana en el puerto de Mazatlán, los dictámenes médicos certificaron que su cuerpo presentaba huellas de lesiones graves.
Angela Rosmeri “N”, de un año y siete meses de edad, falleció en el área de emergencias del Hospital General. Sus padres fueron identificados como Rubí Guadalupe “N”, de 17 años de edad, y Adhair «N», de 19 años, quien se encuentra detenido sujeto a investigación.
La legisladora local externó que preocupa que en un lapso de cinco meses, en los municipios sureños de Escuinapa y Mazatlán, se han presentado tres defunciones de menores de edad que han sido ingresadas a hospitales con huellas de golpes.
Recordó que el pasado 11 de octubre de 2017, la madre de la menor Daren “N”, de 11 meses de nacida, solicitó su atención médica ante personal del Hospital de Mazatlán, bajo el argumento de que algo le había picado y había sufrido una caída.
En la revisión de la pequeña, la cual falleció pocas horas después de haber sido ingresada, los médicos descubrieron que presentaba huellas de golpes en la cabeza, los cuales causaron su muerte.
El otro caso se registró en el mes de noviembre de 2017, en el mismo hospital. La niña Briana Titzel “N”, de dos años y diez meses de edad, fue ingresada con urgencia al hospital, sin signos vitales.











