El Senado de la República recibió la iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto, donde se propone que el delito de tortura sea imprescriptible y se castigue con una pena de prisión de hasta 30 años.
En la Gaceta Parlamentaria se publicó el proyecto del Ejecutivo federal con iniciativa de decreto por el que se expide la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos de Tortura y otros Tratos o Penas Crueles Inhumanos o Degradantes.
Además, se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones del Código Penal Federal y de la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
La norma será de orden público, interés social y observancia general en el territorio nacional y estos delitos se investigarán y perseguirán de oficio por denuncia o vista de autoridad judicial.
En el texto se argumenta que es una tarea inaplazable investigar, conocer, atender, prevenir y sancionar para erradicar de raíz los espacios de oportunidad o factores que incentivan la tortura.
Además se destaca que la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, son conductas reprochables, en tanto que quien las ejerce, se aprovecha del estado de indefensión de la víctima.
También hace un uso indebido de la violencia legítima, llevando a cabo los actos más viles e ignominiosos que tienen por efecto menoscabar la dignidad humana, la cual es base y fundamento de todos los derechos fundamentales.
Se señala que esta nueva ley tiene cuatro objetivos que son: la distribución de competencias y la forma de coordinación entre las autoridades de los tres órdenes de gobierno para prevenir, investigar y sancionar los delitos de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes.
Asimismo, establecer los tipos penales en materia de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, así como sus sanciones.











