Ricardo Monreal presentó sus propuestas para fortalecer la seguridad pública y destacó que una de las herramientas revertir la actual situación es la intervención de la Fuerza Armada permanente, de la Guardia Nacional, las policías estatales y municipales, bajo una estrategia acorde con el respeto de los derechos humanos.
Reconoció que nuestro país “está herido”, pues la inseguridad que prevalece, cuando menos, desde hace dos décadas, “ha lastimado nuestra convivencia y mermado nuestra tranquilidad”.
En el Colegio de México, expuso que es necesario contar con un diagnóstico en cada región e intensificar la actividad de inteligencia, para actuar con precisión, así como un estudio de inteligencia financiera para debilitar el poder económico de las bandas.
Dijo que es fundamental enfocar la estrategia en la ruta del dinero, por lo que hay que aumentar la bancarización de las operaciones en general, para reducir el margen de maniobras ocultas.
“Construir un país donde podamos vivir a salvo del crimen, donde nuestros hijos puedan salir a la calle sin verse amenazados” y “en el que nadie esté al margen de la ley”.
Dijo que, a pesar de los esfuerzos realizados en la actual administración, este problema continúa como una asignatura pendiente, por lo que es necesario reconocerlo, enfrentarlo y resolverlo.
Monreal enfatizó que la primera herramienta para enfrentar a la delincuencia es la prevención, combatir sus causas, atender la pobreza y la marginación social; por ello, acotó, hay que mantener e incluso ampliar los programas sociales, pero dotarlos de reglas de operación más claras, que aseguren que los recursos llegarán a las personas que los necesitan.












