El Congreso de Quintana Roo dará lectura este martes a un punto de acuerdo para exhortar al presidente Andrés Manuel López Obrador, al Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), a que suspendan totalmente las obras y los trabajos con motivo de la construcción del Tramo 5 del Tren Maya, de Cancún a Tulum.
Presentado el 4 de marzo por la presidenta de la Comisión de Justicia, Kira Iris San, el punto de acuerdo no es urgente y obvia resolución e incluye la solicitud de que el Gobierno Federal garantice el resarcimiento de los daños a la vida silvestre, cultural e histórica, ocasionados por el megaproyecto.
Este martes se dio lectura al punto de acuerdo y luego se turnó a comisiones, para su discusión y votación. La LXV Legislatura está dominada por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Las actividades de deforestación relacionadas con el Tren Maya, en ese tramo, carecen de autorización de impacto ambiental y de cambio de uso del suelo en terrenos forestales, pues ni siquiera se ha presentado a la Semarnat la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) correspondiente, para someter las obras a evaluación, como así lo establece la ley.
“En diferentes municipios se puede observar que esta es una obra destructora, ya que es un proyecto improvisado y mal hecho, pues lo que se ha visto en la ejecución de esta obra, es que entran a destruir la flora y fauna, pero cuando se dan cuenta que no es el espacio físico adecuado para continuar con la construcción, cambian el trazo, por lo que se van a deforestar a otro lado.
“Así lo hemos presenciado, como uno de los tantos ejemplos tenemos el trazo a través del centro urbano de Playa del Carmen, en el cual después de gastarse más de 500 millones de pesos, se percataron que tenían grandes problemas”, se lee en la exposición de motivos del punto de acuerdo, consultado por El Universal.
Las primeras obras o actividades asociadas con el megaproyecto iniciaron el 5 de marzo de 2021, en el Tramo 5 que abarcaba 121 kilómetros de doble vía, de Cancún a Tulum, en ese momento sobre la carretera federal, como lo establecía el trazo original.
Con el avance de esos trabajos –se indica en el punto de acuerdo– surgieron problemas no considerados, como la división urbana y social de la ciudad de Playa del Carmen, así como el incremento exponencial del costo total de la construcción, por los gastos indirectos, entre ellos la modificación de las líneas de alta tensión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la compra de tierras ante el espacio insuficiente para el derecho de vía.












