Al ofrecer un informe de los primeros 100 días de su gobierno, ante empresarios, funcionarios y gobernadores, Andrés Manuel López Obrador aclaró que la Presidencia que encabeza no tiene partido ni privilegia a grupos de intereses creados.
En el patio central de Palacio Nacional, el presidente, acompañado de sus hijos y esposa, consideró importante lo alcanzado en 100 días de administración.
“La Presidencia de la República no tiene partido ni privilegia a dirigentes sindicales o grupos de intereses creados. El gobierno es de todas y todos los mexicanos y su objetivo principal es hacer justicia y buscar la felicidad del pueblo”, expresó.
El Ejecutivo federal detalló que ha recorrido las 32 entidades y ha celebrado reuniones en 90 municipios del país.
Y destacó tres reformas aprobadas en el Congreso y por las cuales agradeció a los legisladores. La Ley de Extensión de Dominio para la expropiación expedita de bienes que son corruptos de bienes de la delincuencia; reformas al artículo 19, para tipificar como delitos graves y sin derecho a fianza los actos de corrupción; robo de combustible y fraude electoral, entre otros.
“No fue casual que la corrupción durante mucho tiempo no se considerara delito grave; saben cuándo se reformó el código penal para quitar la gravedad, el 10 de enero de 1994, en pleno auge neoliberal o neoporfirista, así o más claro”, cuestionó.
También dijo que la Guerra Nacional fue otro tema aprobado.
Mientras que en proceso están: eliminar fuero para el presidente de la República. Modificaciones que establecerán el derecho efectivo a los ciudadanos a la consulta popular, revocación del mandato y por aprobarse la ley de austeridad republicana. Derogar la reforma educativa. Derecho efectivo del pueblo a la salud.
Y dijo que a mediados de este año se logrará contar con el marco legal indispensable para llevar a cabo la cuarta transformación de la vida pública.
“En este proceso hemos contado con el apoyo de legisladores de todos los partidos, expresó a todos ellos mi agradecimiento sincero”, expuso.
El presidente se dijo respetuoso a las autonomías de otros poderes y “esa conducta la mantendremos a lo largo de todo el sexenio. Estamos empeñados en materna un verdadero estado de derecho. Principio de margen de la ley”.












