Presidente de la CEM pide modificar conductas

Obispo llama a la reconciliación cotidiana como base de la paz nacional. Cortesía
Obispo llama a la reconciliación cotidiana como base de la paz nacional. Cortesía

El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Ramón Castro Castro, dio inicio ayer al tiempo de Cuaresma con el Miércoles de Ceniza, y en su mensaje afirmó que la imposición del sacramental no debe entenderse como un símbolo decorativo, sino como una urgencia de conversión interna y reconciliación ante la crisis social que atraviesa el país.

En su homilía, en la catedral de Cuernavaca, el jerarca católico subrayó que la frase litúrgica “polvo eres y al polvo volverás” sitúa al creyente frente a la verdad de su fragilidad y recuerda que el periodo de 40 días que hoy comienza, es una oportunidad de gracia para modificar conductas en una nación marcada por lutos acumulados y comunidades fracturadas por la violencia.

El obispo de Cuernavaca precisó que la Cuaresma no puede limitarse a costumbres heredadas o prácticas externas, ya que la realidad de México, definida por jóvenes sin horizonte y una creciente desigualdad, exige que el ayuno y la abstinencia se traduzcan en una reforma espiritual profunda que preceda a cualquier cambio institucional.

Castro Castro advirtió que ninguna estructura social o política puede sostenerse sin corazones renovados, y aseguró que si no existe una transformación del interior, las leyes se vacían y la sociedad se encamina a nuevas fracturas, por lo que instó a los fieles a no desperdiciar este ejercicio de reflexión en momentos de inestabilidad.