Presidente declara emergencia de salud

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró como emergencia de salud pública la crisis del opio, que caracterizó como la peor en la historia del país, convertido ahora en el mayor consumidor de opiáceos del mundo.

“La sobredosis por drogas es ahora la causa principal de muertes accidentales en Estados Unidos por mucho. Más gente está muriendo por sobredosis de drogas hoy que por homicidios con armas de fuego y accidentes automovilísticos, combinados”, dijo.

Trump reveló que el año pasado 64 mil personas perdieron la vida por sobredosis de droga, 175 cada día y siete cada hora, y dijo que enfrentar el problema “requerirá todo nuestro esfuerzo y nos exigirá enfrentar la crisis en toda su complejidad real”.

De acuerdo con cifras dadas a conocer antes por funcionarios de la Casa Blanca, más de 11 millones de estadounidenses reportaron uso indebido de medicamentos prescritos en el 2016, y cerca de 950 mil reportaron haber utilizado heroína.

“Estados Unidos es por mucho, el mayor consumidor de estos medicamentos y usan más píldoras opiáceas por persona que cualquier otro país en el mundo”, dijo el mandatario.

La declaratoria no incluyó nuevos recursos o fondos adicionales para combatir una epidemia que ha afectado de manera prevalente zonas rurales en estados como Maryland, Pensilvania, Tennessee y Virginia Occidental, entre otros.

Hablando en la Casa Blanca ante invitados y familiares de víctimas, Trump acusó que la crisis ha sido también consecuencia del creciente tráfico de heroína a Estados Unidos, razón por la que dijo, resulta aún más apremiante construir el muro en la frontera con México.

“Por mucho tiempo se ha permitido que peligrosos cárteles (de la droga) infiltren nuestra nación. Un asombroso 90 por ciento viene del sur de la frontera, donde vamos a construir un muro que nos ayudara bastante en este problema”, indicó.

La declaratoria se quedó corta ante la emergencia nacional que Trump había aludido antes en reiteradas ocasiones, y la cual le habría conferido mayores poderes para ampliar el acceso de los estados a fondos federales.

Bajo la directiva de Trump al Departamento de Salud, el Gobierno Federal ampliará el acceso a servicios de atención médica vía teleconferencia; contratará de manera expedita personal de salud y redirigirá a este frente recursos destinados al combate del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).