Presupuesto queda marcado por recortes y deuda externa

El presupuesto del gobierno argentino para 2019 quedó marcado por un recorte multimillonario del gasto público que contrasta con un aumento de fondos para el pago de la deuda externa en un año en el que habrá elecciones presidenciales.

El presidente Mauricio Macri logró que su proyecto presupuestario fuera aprobado por el Congreso, a pesar de que implica un ajuste de 400 mil millones de pesos, equivalentes a más de 10 mil millones de dólares.

En ese recorte se fundamenta el pedido permanente de Macri y de sus funcionarios para que la población “ponga el hombro” y acepte los “sacrificios” que hay que hacer para tratar de tener una recuperación económica en los próximos meses.

La meta principal es que Argentina pase del déficit del 3.0 por ciento que tuvo este año, a un déficit cero en 2019, es decir, que deje de tener más gastos que ingresos.

Ese es el requisito que le impuso el Fondo Monetario Internacional (FMI) a Macri cuando aceptó prestarle la cifra récord de 57 mil millones de dólares.

En el presupuesto aprobado, el gobierno reconoce que en 2019 habrá una recesión económica de 0.5 por ciento, misma que se sumará al 2.4 por ciento que registró este año, datos negativos que se repiten con la inflación que ahora ronda 50 por ciento anual y que el próximo año llegará a 23 por ciento.

La reducción del gasto impacta en todos los rubros, ya que será de 48 por ciento en vivienda y urbanismo, de 23 por ciento en educación y cultura; de 20 por ciento en asistencia social, agua potable y alcantarillado; de 17 por ciento en ciencia, de 8.0 por ciento en salud, y del 6.0 en servicios sociales.

También se reconoce que habrá una caída de 9.7 por ciento en la inversión y de 1.6 por ciento en el consumo, lo que implica la continuación de la crisis económica que estalló este año y que incluyó un aumento de más de 100 por ciento en el precio del dólar.