Washington * EFE. El Senado de Estados Unidos parece abocado a adoptar en marzo algunas medidas de mano dura contra la inmigración ilegal, pero la cuestión es si logrará crear al mismo tiempo vías legales para la entrada de extranjeros, según los expertos.
La inmigración se ha convertido, muy gradualmente, en un asunto importante de cara a las elecciones legislativas de noviembre y los congresistas que se juegan su escano sienten la presión por hacer algo sobre el tema antes de entonces.
El dilema al que se enfrenta EU es cómo garantizar el flujo de mano de obra inmigrante y responder al mismo tiempo a la ansiedad de muchos ciudadanos que ven en el extranjero, especialmente latinoamericano, una amenaza para su trabajo, su cultura y su forma de vida.
La Cámara de Representantes ya dio su respuesta a esa disyuntiva en diciembre al aprobar un proyecto de ley que hizo las delicias del ala más conservadora del partido republicano.
El proyecto consiste en una serie de medidas para hacer la vida imposible a los 11 millones de inmigrantes indocumentados en este país e impedir al máximo que entren más.











