Con el objetivo de reducir el riesgo de que los trastornos alimenticios se conviertan en crónicos o deriven en la muerte de los pacientes, la senadora Mariana Gómez del Campo Gurza destacó la necesidad de incorporar un esquema integral de prevención y detección de este padecimiento.
Para ello, “consideramos de suma importancia que tanto el gobierno federal como las entidades federativas destinen presupuesto para la atención y prevención de los trastornos de la conducta alimentaria, y que el personal de salud reciba capacitación especializada”, abundó la legisladora.
Mencionó que para este objetivo también es necesario que el Seguro Popular incorpore al Catálogo Universal de Servicios de Salud la detección temprana de estos padecimientos, así como un esquema serio e integral para su prevención y atención, lo cual beneficiará de forma directa a los más de 57 millones de afiliados con los que cuenta.
En un punto de acuerdo turnado para su análisis a la Segunda Comisión de la Permanente, Mariana Gómez del Campo Gurza recordó que hace algunos meses presentó una iniciativa para declarar el 2 de junio de cada año como el Día Nacional de Lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria o Día Morado (Purple Day).
Expuso que se trata de una campaña impulsada por la Academia de Desórdenes Alimentarios (AED, por sus siglas en inglés) que busca unificar esfuerzos a nivel global, para establecer campañas informativas para la prevención, detención y atención de los trastornos.
Los trastornos alimenticios, son enfermedades mentales que provocan comportamientos patológicos por diversas causas, relacionadas principalmente con la ingesta alimentaria y obsesión por un control de peso, explicó la vicecoordinadora de los senadores del PAN.
Recordó que los trastornos más conocidos son la anorexia y bulimia nerviosas, aunque también están el atracón, la ortorexia (obsesión por la comida sana) y la vigorexia (obsesión por el ejercicio físico), que afecta principalmente a adolescentes y mujeres jóvenes.
“La situación es alarmante, pues cada año se registran 20 mil casos nuevos de estos padecimientos, sólo entre adolescentes, y los trastornos alimentarios aumentaron 300 por ciento en México durante los últimos 20 años”, lamentó Gómez del Campo Gurza.
Mencionó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) posiciona a los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) como enfermedades prioritarias para su atención en niños y adolescentes, debido a que implican un riesgo a la salud muy importante.











