La bancada de diputados del PRI y la dirigencia local encabezada por Julio Valera Piedras renunciaron a este partido, ante lo que llamaron atropello de sus derechos y la simulación del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).
Luego de la renuncia del exgobernador Omar Fayad la semana pasada, este martes los ocho diputados priistas que conforman el grupo parlamentario dimitieron a su militancia.
El también presidente de la banca Julio Valera dijo que se va del partido tras 35 años de trabajo priista, al igual que Juan de Dios Pontigo, con los mismos años de militancia, Marcia Torres con 30 años, Michel Calderón con 11 años de permanencia, y Citlali Jaramillo con 21 años.
Así también, el diputado Alejandro Enciso con 18 años de permanencia, Erika Rodríguez con 15 años y Rocio Sosa con 32 años, por lo que a partir del día de ayer se declararon como grupo plural e independiente.
Julio Valera destacó que durante muchos años el PRI tenía cabida a la militancia con reglas y códigos escritos, así como no escritos, pero “sobre todo había un partido sólido y con rumbo”.
Sin embargo, actualmente las condiciones son diferentes y la dirigencia nacional ha echado abajo el trabajo de los militantes, se ha limitado su voluntad y la de los liderazgos locales, señaló. Con ello destacó que comprometieron el rumbo del partido.
Ante esto, se manifestaron públicamente en contra de la simulación que se promueve desde el CEN, así como por la falta de respeto a la voluntad de los liderazgos. Y con ello se hizo pública la solicitud de renuncia, no solo de los diputados sino de todo el Comité Directivo Estatal conformado por 18 secretarías y coordinaciones.











