PRI vigiló incluso a sus líderes

Carlos Hank González, Manlio Fabio Beltrones, José Narro Robles, Pedro Joaquín Coldwell y Tomás Yarrington son algunos de los líderes priistas a los que gobiernos del mismo partido vigilaron con detalle entre la década de los 60 y mediados de los 80.

En expedientes desclasificados por el Archivo General de la Nación (AGN) se observa que el nivel de espionaje hacia estos priistas era tal que las direcciones Federal de Seguridad (DFS) y de Investigaciones Políticas (DIPS) -antecesoras del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen)- obtenían datos de su vida personal, política, financiera e incluso religiosa.

En los archivos se detalla que el seguimiento comenzó desde que algunos de ellos estudiaban la preparatoria y la universidad, pero al destacar como líderes estudiantiles, las agencias de inteligencia del Estado pusieron los ojos en ellos.

Desde 1979, espionaje sobre Beltrones. En la caja 109 se encuentran 103 hojas que constituyen el expediente que la DFS hizo de Manlio Fabio Beltrones Rivera desde 1979, cuando era secretario particular del entonces subsecretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios.

Narro, líder universitario. José Narro Robles, exsecretario de Salud, fue otro de los líderes priistas que no escaparon del espionaje, incluso desde que era estudiante de la Facultad de Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De Coldwell investigaron su religión y herencia. Pedro Joaquín Coldwell, exsecretario de Energía en la pasada administración, es otro de los dirigentes priistas cuyos pasos fueron reportados por la DIPS entre 1974 y 1982, periodo en el que fue gobernador de Quintana Roo.

Yarrington, huelguista en Matamoros. Tomás Yarrington, exgobernador priista de Tamaulipas y quien actualmente está detenido en Estados Unidos por nexos con el narcotráfico, también cuenta con un expediente hecho por la DFS cuando era estudiante en una preparatoria de Matamoros en 1975.