Procedentes de Japón arribaron a México unos 100 connacionales

"México, DF * Notimex. Luego de 14 horas de trayecto en un vuelo charter, 100 mexicanos llegaron ayer viernes al país procedentes de Japón, quienes decidieron regresar en forma voluntaria tras las explosiones de las plantas nucleares a consecuencia del terremoto y tsunami ocurridos el 11 de marzo pasado.

En el vuelo KE9015 de la aerolínea Korea Airline, que despegó a las seis de la tarde del jueves (hora de Japón), también llegaron un grupo de centroamericanos, un peruano y un canadiense a la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

Los connacionales comentaron que recibieron todo el apoyo del gobierno mexicano, incluidos los gastos de transporte y atención psicológica.

En su oportunidad, Miriam López de la Calleja, quien realizaba un doctorado en Japón, afirmó que el miedo y la incertidumbre fueron los factores que la obligaron a regresar, debido a la falta de información sobre la radioactividad que podría expandirse por la situación de los reactores.

La estudiante Adriana Ledezma Estrada relató que a la hora del terremoto se encontraba en un restaurante: ""Fue muy aparatoso, los platos volaban, el agua hirviendo donde estaba la comida era peligroso, nos agarramos de un poste y el temblor duró dos minutos sin pararse, se paró y volvió, dicen que duró tres minutos"".

Comentó además que tras el terremoto comenzó a nevar, lo que fue uno de los principales problemas, ""regresamos a nuestras casas caminando pero como la gente tenía preocupación por su familia, algunos se fueron en coches, lo que ocasionó mucho tráfico, además de la histeria colectiva y que se quedó la ciudad sin luz por seguridad"".

Asimismo, aseguró que este terremoto ya lo esperaban en Sendai desde hace como 20 años, ""si uno ve las construcciones por fuera, los edificios, aparentemente se ve bien, lo que se cayeron fueron azulejos, a lo mejor se rompieron vidrios porque estructuralmente estaban diseñados para eso, mi edificio es hidráulico, sin embargo los daños por dentro son muy fuertes"".

Señaló también que las clases en Japón se reanudarán el 4 de abril, pero su universidad tal vez lo haga hasta mayo.

Y agradeció al embajador Miguel Ruiz-Cabañas por su oportuna asistencia, ""a mí en lo particular me tranquilizó mucho, yo tenía mucho temor de perder mi beca si salía del país"".

Por su parte, Marisela Huata Mabe, con voz quebrantada, relató que el terremoto fue espantoso: ""Nosotros no estábamos cerca del mar pero desde la mañana hasta la noche, todo el tiempo está temblando... no hay agua, no hay gas, alimentos, ni gasolina"".

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