Recientemente la Comisión Nacional contra las Adicciones informó de su trabajo con los gobiernos estatales y municipales para que el Programa Conduce sin Alcohol, conocido como Alcoholímetro, se ponga en marcha en las 50 ciudades más importantes del país.
Este programa que en Chiapas opera en los municipios de Tuxtla Gutiérrez, Chiapa de Corzo, San Cristóbal de Las Casas, Comitán de Domínguez, Tapachula, Tonalá, Palenque, Villaflores, Cintalapa, Ocosingo, Reforma, Bochil, Arriaga, Berriozábal, San Fernando, Frontera Comalapa, Motozintla, Tuxtla Chico, Pichucalco y Ocozocoautla, ha dado buenos resultados. La Procuraduría General de Justicia del estado ha informado que el programa Alcoholímetro Preventivo ha aplicado en lo que va del año más de cien mil pruebas en los 20 municipios mencionados.
Desde hace cuatro años se propuso extender este plan de prevención de accidentes y reducción de ingesta de alcohol a otras entidades del país. Tras 12 años de operación en la Ciudad de México, el alcoholímetro ha reducido la mortalidad por accidentes en una tercera parte.
No obstante, sus resultados no son del todo satisfactorios en los estados. Hay informes de que en algunos no ha bajado el número de accidentes de tránsito por ingesta de alcohol, en otros, por que la situación de inseguridad no es compatible con la instalación de retenes, que es como opera el programa. Sin embargo también hay ejemplos exitosos en muchos otros.
La estadística arroja datos interesantes, como por ejemplo un incremento en el número de mujeres detenidas por conducir en estado de ebriedad. Se habla además de dificultades para su correcta aplicación y producción de resultados positivos, que dependen de características socio demográficas.
Para quienes nunca se hayan topado con el retén del alcoholímetro, habrá que informar que el proceso inicia con la instalación de varios puntos de revisión en lugares concurridos como bulevares para revisar a los automovilistas, quienes deben soplar en una boquilla que muestra la cantidad de alcohol, por miligramo, que hay en el organismo. A partir del nivel .08 se considera que el sujeto está en estado de ebriedad y no es apto para operar un automotor.
A quienes no pasan la prueba se les solicita un número telefónico para que algún familiar asista en su ayuda o en todo caso se designa a un conductor sobrio de entre sus acompañantes. Incluso, en algunos casos, un elemento de seguridad ha transportado al domicilio.
En algunos lugares el operativo está a cargo de la Dirección de Tránsito Municipal, a través de un dispositivo instalado afuera de los bares de la ciudad. Lo agentes tienen la responsabilidad de evitar que las personas alcoholizadas conduzcan. Esto porque hay ciudades en las que cada semana se contabilizan en promedio más de 80 accidentes provocados por conductores ebrios. Cada fin de semana, de viernes a sábado, y a veces incluso los domingos, entre 70 y 80 conductores son detenidos.
No obstante que el número de mujeres detenidas por conducir en estado de ebriedad ha aumentado, siguen siendo los hombres quienes incurren con más frecuencia en esta irregularidad de vialidad.












