A casi un mes de que el Congreso local prohibiera el uso del plástico y unicel en Oaxaca, empresarios se manifestaron en contra de esta ley y advirtieron la posible pérdida de más de 21 mil empleos directos en las empresas del estado dedicadas a la fabricación y utilización de este tipo de insumos.
“Nos hemos convertido, en dos minutos, en maleantes por usar este tipo de envases”, señaló Carlos Guzmán Gardeazábal, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), delegación Oaxaca.
El representante empresarial dijo que esta ley avalada por la 64 Legislatura local generará afectaciones al sector económico y a los trabajadores debido a que podrían perderse más de 21 mil empleos tan sólo en Oaxaca.
Consideró que se trató de una iniciativa copiada de internet, bajo el argumento ecológico, sin analizar el impacto económico para los comerciantes y empresarios.
El 10 de abril de 2019, el Congreso de Oaxaca aprobó la reforma a la Ley para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos Sólidos, con lo que quedó prohibida la venta, distribución o uso de botellas desechables de plástico y del unicel en toda la entidad, por lo que las empresas deberán de replantear la forma de entrega de su producto. Aunque esta modificación ya fue avalada por los diputados locales, aún no es publicada en el Periódico Oficial del Estado.
La reforma también prohíbe a las dependencias de los tres poderes del Estado, a los gobiernos municipales y a los órganos autónomos, adquirir, usar o distribuir productos, envases o embalajes de unicel y plástico.
Las sanciones por el incumplimiento a la nueva disposición serán multas desde 10 a 50 mil días de salario mínimo, así como la suspensión o revocación de concesiones o autorizaciones, decomisos, clausuras temporal o definitiva, e incluso el arresto.












