Prometen 5 mil dólares si republicanos ganan

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió enviar 5 mil dólares a cada adulto estadounidense si los republicanos mantienen el control de la Cámara de Representantes y el Senado en las elecciones de mitad de mandato de noviembre, en un intento por revertir los pronósticos según los cuales los demócratas podrían arrebatar el control del Congreso.

¿Es legal la oferta? ¿Es factible?

Las leyes federales prohíben los gastos destinados a influir en las decisiones de voto, como la compra de votos o el soborno de votantes. Sin embargo, Trump dice se trata de un beneficio para todos los adultos estadounidenses, independientemente de si votaron o no, y de cómo lo hicieron.

“Una promesa de bajar los impuestos también les da a los votantes una razón económica para apoyar a un candidato, pero eso, por sí solo, no convierte a la promesa en un soborno”, dijo al diario The New York Times el exfiscal de Nuevo México, John Day. “Según la propuesta tal como se anunció, un adulto con derecho a voto podría votar por los demócratas -o no votar en absoluto- y aun así recibir el mismo pago si el programa se aprobara”.

Panorama

Aun si se determina que es legal, de acuerdo con los expertos, Trump requeriría la aprobación del Congreso, que es el ente que tiene autoridad para aprobar gastos. Un triunfo republicano le facilitaría las cosas.

Pese a los señalamientos de compra de votos, existen precedentes: en enero de 2021, el entonces presidente Joe Biden prometió cheques de 2 mil dólares si los demócratas ganaban dos escaños en juego en el Senado, por el estado de Georgia.

Los demócratas, en efecto, ganaron, y la administración aprobó pagos por hasta mil 400 dólares, que completaban 600 dólares autorizados previamente.

Los demócratas alegaron que prometer una ayuda pública ligada a una victoria electoral no equivale jurídicamente a pagar a alguien por su voto.

En Estados Unidos hay aproximadamente 240 millones de ciudadanos adultos, por lo que el costo de la propuesta ascendería a unos 1.2 billones de dólares.

Un gasto así agravaría el déficit presupuestario anual del país, de casi 1.8 billones de dólares, así como las preocupaciones por la inflación.