Al cierre de cada año, en el sector formal de la economía se despide a una gran cantidad de trabajadores, la mayoría de carácter permanente, con la promesa de que serán recontratados en uno o dos meses.
Esas bajas, en buena medida injustificadas, impactan en la continuidad de los derechos laborales, de seguridad social y de vivienda de los empleados afectados, advirtieron recientemente la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
Si bien existen contrataciones temporales legítimas, muchas de las personas dadas de baja en diciembre y recontratadas en enero o febrero están registradas por los patrones ante el IMSS con plazas permanentes. Por lo tanto, estas bajas son una práctica totalmente irregular, afirmaron las autoridades a través de un comunicado conjunto.
“Para frenar esta práctica urge una mayor inspección de los centros de trabajo por parte de las Secretarías del Trabajo, así como mayor comunicación que concienticen al trabajador”, sugirió Ricardo Martínez, abogado especialista en materia laboral, fundador del despacho De la Vega & Martínez Rojas.
“Si llega un inspector al centro de trabajo y revisa que ya es una práctica en diciembre, de dar de baja y sin liquidación a un empleado, sobre todo quitándoles antigüedad, creo que eso ya amerita multa, es engañar al trabajador”, señaló.
“Ahora hay muchas empresas donde se reconoce la antigüedad, la verdad es que se trata de una práctica mañosa, más que indebida”, recalcó, “pero se puede frenar con un buen sistema de inspección”, estimó el abogado.











