Asociaciones civiles solicitaron que la casa tradicional maya (de paja) sea declarada formalmente parte del Patrimonio Cultural, para preservar así la tradición autóctona de la entidad.
Fueron los miembros de la Asociación civil ICOMOS los que llamaron a declarar como patrimonio de la humanidad la casa tradicional maya, pues representaría un mensaje a nivel internacional para mantener las costumbres y tradiciones locales.
Fue Josefina Campos Gutiérrez, miembro de ese grupo, quien precisó que lo pueblos mayas históricos son más que “postales o adornos turísticos”, ya que estos mantienen una riqueza cultural permanente mediante sus expresiones y una de ellas, es el tipo de construcción de las viviendas de paja tradicionales en Yucatán.
Señaló que la herencia de esa cultura prehispánica está “latente y expresada en la misma arquitectura de las viviendas”.
Sostuvo también que la construcción de la casa tradicional maya es subvaluada ya que se le llama “choza y casa de los pobres”, lo cual es incorrecto y peyorativo.
Afirmó que en la actualidad se presentan dos problemas de transmisión del conocimiento ancestral de los mayas.
Esos aprendizajes no se proveen en las aulas escolares sino que se presentan en escenarios “naturales”.
Relató que los bejucos, distintas maderas, palmas y tierra son materiales que la naturaleza proporciona para que el pueblo maya y de ahí se arman y configuran las viviendas.
La propia Campos Gutiérrez demandó de manera urgente el reconocimiento para que la vivienda tradicional maya elaborada con materiales naturales, sean considerados como parte del patrimonio cultural.











