Un grupo de extrabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en el sureste se manifestó el lunes a las afueras del Congreso del Estado de Yucatán para expresar su rechazo a la iniciativa conocida como “tope a pensiones doradas”, al considerar que vulnera sus derechos laborales.
Los inconformes exigieron que no se modifiquen ni limiten los ingresos que perciben, tras años de servicio, ya que su principal preocupación es que la propuesta contemple efectos retroactivos, lo que, aseguraron, contraviene principios constitucionales.
Sergio Ortega, vocero del movimiento, advirtió que la medida pondría en riesgo la estabilidad económica de cientos de familias que dependen de estas pensiones.
Los jubilados sostienen que sus percepciones derivan de contratos colectivos y aportaciones acumuladas durante décadas, por lo que no deben ser sujetas a recortes.
En ese sentido, hicieron un llamado a los diputados locales para que intervengan y eviten cualquier modificación que afecte el régimen pensionario vigente.
La movilización se desarrolló de forma pacífica mientras una comisión buscaba ser recibida por integrantes de la Junta de Gobierno y Coordinación Política para entregar formalmente sus demandas. Entretanto, el acceso al recinto legislativo permaneció resguardado por personal de seguridad.












